Cap.23: Emboscada
En el instante en que el cuerpo de Camile caía al piso de madera manchándolo con un charco de su sangre inmortal, Alistar mato al chico de aspecto oscuro, un vampiro como ellos. Sin poder hacer nada, todos observábamos aquella escena con terror. El chico murió al inmediatamente.

Alistar volvió a centrar su atención en Camile, con un suave movimiento rodeo su cuerpo y comenzó a darle de su sangre, pero ya era tarde podía ver como la oscuridad se cernía sobre ella, ahogándola, succionando su vida inmortal.

¿Acaso nadie se daba cuenta?

-Nos veremos en el otro lado – fueron las últimas palabras de Camile.

-¡NO!- grito Alistar sujetando fuertemente el cuerpo inerte de su esposa.

Se suponía que al ser inmortal eras muy difícil de ser herido, mucho mas de morir así como así, pero aun no me habían explicado el como se mata un vampiro; claro que tenia algunas ideas basadas en los libros pero quizás eso solo sean mitos.

Mis pensamientos se vieron interrumpidos al ver que no estábamos solos en la habitación.

Los Mondragón, Lucio y Fabiana venían acompañados de una tropa de vampiros desconocidos para mí, pero al parecer no para los Lazareto. Irrumpieron en la casa, rodearon a cada uno de los Lazaretos menos a Vladimir quien me protegía. Cada uno de ellos llevaba los ojos inyectados en sangre, de sus bocas relucían sus colmillos que dejaban un rastro de la última persona que habían asesinado sin remordimientos. Aquello me asqueaba.

-Vaya, vaya que linda sorpresa Vladimir - contesto Lucio.

Mis nauseas iban en aumento, quería salir de ahí podía ver la Oscuridad a mi alrededor pero al parecer era la única que se percataba de esto.

-¿Qué quieres? –

-¿No es obvio? La quiero a ella – mientras Vladimir apretaba mas su mano en la mía, Lucio
Mondragón me apuntaba con cara acusatoria, como si se hubiese cometido alguna injusticia o traición.

-Jamás la tendrás – fue Eloana quien hablo y de la nada la habitación comenzó a encogerse, sentí que me ahogaba, me sentía claustrofóbica.

Todos luchaban contra los acompañantes de los Mondragón, Alistar mato a unos cuanto de ellos cortándoles la cabeza, Baltasar usaba su poder para sondearlos y adivinar sus próximos movimientos, cada pensamiento de nuestros enemigos los hacia cavar su propia tumba. Vladimir me agarro tomo por la muñeca izquierda y comenzó a jalarme fuera de la habitación, mientras Fabiana me tiraba de mi pierna derecha, trate de patearla pero por mas que lo intentase ella era demasiado fuerte; al fin y al cabo yo solo era una chica humana, con poderes, si, pero humana.

Y entonces lo vi, vi su rostro, sus facciones que antes me parecían las de un ángel, ahora me recordaban que el no era completamente humano, que su demonio vivía dentro de él, al final su verdadera naturaleza era la que predominaba. Caleb estaba frente a mi sosteniendo por el cuello a un chico indefenso, un chico que no reconocí inmediatamente por los moratones que tenia en su cuerpo desgarbado. Era mi hermano.

-¿Que has hecho? – fueron mis palabras para ese ser despreciable que estaba frente a mi.

-Tu vienes conmigo o el chico muere – fueron sus únicas palabras.

Vladimir golpeo a Caleb enviándolo a rodar por las escaleras, pero mantenía el agarre en el cuello de mi hermano, podía verlo tan débil, el solo era humano, no tenia la culpa de esta estúpida guerra entre vampiros. No tenia súper poderes como los Lazareto o Emilia, en cualquier momento Caleb Mondragón podía mover sus manos y asesinarlo.

Cuando Vladimir se iba a lanzar de nuevo encima de su cuerpo, Caleb hizo más presión en el cuello de Ivo, podía ver como a mi hermano pequeño le costaba más y mas respirar. Corrí por las escaleras en el momento justo que Fabiana se lanzaba contra Vladimir y lo golpeaba contra la pared, se enfrascaron en una pelea a muerte mientras yo trataba de golpear a Caleb sin obtener ningún buen golpe para noquearlo.

Era como un mosquito revoltoso y molesto, tan insignificante.

-¡Suéltalo! – gritaba.

-No hasta que vengas conmigo - me miro fijamente y a pesar de esos ojos inyectados en sangre, aun sentía que era mi Caleb, el mismo de siempre – no quiero hacerte daño, solo ven y no matare a tu hermano.

Estaba a punto de acceder cuando Emilia me aparto. Stefan y Renato inmovilizaron a Caleb, pudiendo liberar al fin a Ivo de sus manos asesinas, pero eso solo sirvió para avivar mas la ira en el. Mordió a Stefan comenzó a succionar su sangre, solo lo suficiente para que este quedara inconsciente, Renato lo aparto lanzándolo por los aires, Emilia se me acerco para ayudarme pero mis únicas palabras para ellas cuando me pregunto como estaba fueron el nombre de mi hermano, ella lo entendió inmediatamente y se lo llevo de allí. Yo me quede tumbada en una esquina viendo como se desarrollaban todas las peleas a mi alrededor, Lucio peleaba con Eloana, Fabiana con Vladimir, Alistar con un par de jóvenes vampiros, Baltasar le ayudaba mientras que Renato se enfrentaba a Caleb.

Deseaba con todas mis fuerzas que todo esto acabara, que nada de esto sucediera, cuando escuche su voz, era seductora y dulce, como un arma de doble filo, me sentía tan atraída a ella, susurraba mi nombre tan delicadamente como si los pétalos de las flores rozaran mis mejillas en una caricia infinita.

-Leticia, Leticia, Leticia – siseaba la voz una y otra vez – Ven…

Y la seguí, seguí la voz, sin darme cuenta que iba camino a la oscuridad que había succionado la vida de Camile, la misma que había tomado secuestrada a la pequeña niña de mi sueño. Baje las escaleras lentamente para llegar a la primera planta, entonces un grito me saco de mi estado.

-¡Leticia no! – era Baltasar quien había sondeado mis sentimientos y pensamientos. Me hallaba
parada en mitad de las escaleras, desconcertada y sin saber que hacer.

Esa voz aun me llamaba pero ahora sentía una lucha a mi alrededor, un poder oscuro que provenía de aquella voz y el poder que sabia que emanaba de Baltasar, quien luchaba mentalmente por mantenerme cuerda y físicamente para mantenerse vivo.

-Vladimir ve por ella, no se cuanto mas puedo aguantar – le grito Baltasar, se notaba abrumado y apunto de sufrir un colapso nervioso.

Entonces Vladimir corto la cabeza de Fabiana con un trozo grueso del viejo espejo que habían roto en su batalla y el infierno se desato. Lucio al ver a su esposa partida en dos, corrió en su ayuda mientras Vladimir trataba de alcanzarme, pero una vez mas Caleb fue mas rápido llegando a mi en un abrir y cerrar de ojos, me sostuvo del cuello de la misma forma que anteriormente poseyó a mi hermano.

El poco aire que tenía en mis pulmones me quemaba al tratar de salir. Ardía en mí ser como una llama avivándose.

A pesar de no poder respirar, no podía dejar de pensar en que el hombre del cual había tenido un encaprichamiento recientemente estaba apunto de asesinarme. Aquel chico de mirada dulce, que me susurraba palabras de amor que yo creía no corresponder ya no existía, lo único que quedaba de el era su cuerpo, un cuerpo poseído por un demonio maniaco lleno de sed de sangre.

-¡Suéltala maldito! -

-No

-Suéltala Caleb, recuerda que nuestro señor la quiere viva – fue Lucio en este momento quien hablo.

Entonces Caleb me soltó el cuello, pero no mi cuerpo. Me sentí un poco mejor al sentir el aire puro ingresar otra vez a mis doloridos pulmones. De inmediato Vladimir trato de alcanzarme, Lucio lo aparto de un solo empujón llevándolo a golpear su cabeza con una lámpara, ese golpe lo dejo inconsciente y tirado en el piso como un muñeco de trapo.

Ahora todos observaban a Caleb, Alistar y Eloana preparados para atacar, Baltasar sondeando nuestros pensamientos y sentimientos, Stefan seguía inconsciente y Renato… ¿Dónde estaba Renato? Hace solo unos minutos atrás había estado peleando con Caleb ¿Qué le habían hecho?

Mi pregunta fue contestada en el mismo instante que una pequeña sombra proyectada por la tenue luz de la luna se fue filtrando a nuestro alrededor, hasta convertirse en aquella oscuridad que yo tanto temía y ya había visto hace tan solo horas atrás.

La oscuridad se hizo mas solida y de repente apareció un hombre de cabellos canos, ojos chocolate y piel blanca como la cal, quien traía consigo a Renato inconsciente, presionando una daga en su cuello por si despertaba, una daga que por cierto era muy parecida a la que Caleb había enterrado a mi hermana en su pierna días atrás.

-Hola querida ¿no te alegras de verme? – aquel hombre se dirigió a mi con una expresión de satisfacción tan grande, como si esta situación fuera completamente natural.

Lo más desconcertante no era su actitud, sino que sus ojos eran del mismo color chocolate que los míos y su voz era la que susurraba mi nombre en mi cabeza. Si hasta hace un momento estaba preocupada por morir a manos de Caleb, ahora estaba segura que este hombre no solo me mataría, sino que lo haría a sangre fría y sin piedad.
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Cap. 22: Destino.
Desde que era pequeña la abuela me hacia soñar contándome historias fantásticas de seres que para muchos eran, son y seguirán siendo inexistentes. Ahora sé que me preparaba para un futuro que no tardaría en llegar, en las cortas veinticuatro horas que llevaba fuera de casa me habían sucedido un montón de cosas inexplicables que no solo me llevaron a entender ciertas cosas de mí sino que también me reunieron con mi destino.

Y ese destino era Vladimir Lazareto.

Soy Leticia Camile Bertoglia, estoy destinada a salvar un legado que me fue heredado por los siglos de los siglos, mi deber es y será cuidar de mi herencia de sangre.

***
Mientras salía del shock de conocer la existencia que se me había ocultado por 17 años, me encontraba acostada en la cama del hombre, mejor dicho del vampiro más guapo del planeta, sobretodo de mi alma gemela, mi complemento, pero a pesar de saber todo aquello no podía quitarme de la cabeza a Caleb.

Caleb y sus ojos azules, su sonrisa, su forma de ser, sus besos. Todo giraba como un torbellino en mi cabeza y ya me estaba sintiendo mareada, tanto que los deseos de vomitar eran enormes.

-¿Te encuentras bien amor? –

Esa simple pregunta me dejo volando entre las nubes, él me amaba y no podía defraudarle, no debería pensar en Caleb Mondragon un traidor para los de mi casta.

-Sí, es solo que me siento rara.

-Lo entiendo – y con esa última frase Vladimir se quedo en un largo silencio.

Me quede aguardando a que dijese algo más, pero su silencio era eterno, me hacía sentir débil, sola, asique comencé a hacer preguntas.

-¿Vladimir?

-Sí.

-¿Cómo es que Emilia está ligada a William? ¿No se supone que William estaba ligado solo a tu madre?

-No lo sé en realidad, no puedo explicarlo pero creo que Emilia es en parte la reencarnación de
Sophia, mi madre biológica.

-Ah – tome aire para hacer mi siguiente pregunta, tenía miedo de su respuesta – ¿Vladimir? ¿Ha habido muchas más de mí no? Me refiero a que no he sido la única.

El medito por un momento, sentí su cuerpo tensarse junto al mío.

-Si Leticia, ha habido muchas elegidas pero nunca una con tanto poder como el tuyo.

-¿A cuál de todas has amado más?

-¿Por qué lo preguntas?

-Oh vamos respóndeme, es obvio que tenga curiosidad, has tenido un montón de mujeres a través de los años para conquistar y coquetear y ahmm… Hacer cosas yo, yo, yo solo…

Me quede en silencio al darme cuenta que estaba haciendo el ridículo una vez más, pero a pesar de que esa no debería haber sido mi pregunta más importante no paraba de darme vueltas por la cabeza el hecho de que quizás el tenga más experiencia que yo.

-Te das cuenta de lo niña que eres – dijo riendo.

-Idiota – le pegue un codazo y me levante de la cama – voy a dormir con Eloana.

Se paró a velocidad del rayo de la cama, agarro mi cintura cuando estaba a punto de girar el pomo de la puerta y me rodeo con esos brazos que me hacían derretir.

-Tú no vas a ninguna parte. Te quedas conmigo, te meterás bajo las mantas, dejaras que te abrase y dormirás a mi lado – susurro en mi oído, su aliento se colaba por mi piel y como siempre mi respiración se hacía más pesada.

-Me iré a dormir con Eloana – alcance a decir muy débilmente.

-No puedes porque ella está con Baltazhar, tampoco puedes ir a dormir con Emilia porque le arruinaras la noche con mi padre ¿asique te quedas conmigo?

¡Diablos! Tenía razón, todos estaban con todos, de solo pensarlo me sonrojaba.

-Está bien, pero aleja tus manos de mí.

El rio en mi oído y beso mi cuello, se alejo de mí para darme espacio suficiente de volver a la cama por mis propios pies. A pesar de todas las preguntas que aun rondaban mi cabeza, tenía mucho sueño.

***
Me despertó el ruido de unos piececitos que corrían de aquí para allá en el pasillo. Era extraño porque no recordaba conocer a ningún integrante de los Lazareto menor de 15 años.

Baje de la cama mis pies desnudos tocando la madera gastada del piso, de sopetón sentí que era llevada a otra época, no al pasado, sino a un futuro próximo.

Camine con cautela hasta la puerta, gire el pomo y me encontré con la imagen mas encantadora de todas, dos pequeños niños jugando, una niña de unos cinco años trataba de quitarle el camión de juguete a un chico unos años mayor que ella. La pequeña de cabellos leonados y rojizos, de repente se dio vuelta, quedando frente a mí. Sonriendo, corrió a mis piernas y me abrazo tan fuerte que pensé me cortaría la circulación. Lo que mas me sorprendió de aquella escena no era el abrazo de la pequeña, sino la fuerte necesidad de protegerla, sentí pánico de pensar que algo podía sucederle y así de repente, la oscuridad se cernió en nosotros rodeándonos lentamente alejando a la pequeña de mi.

-¡NO! ¡NO! – gritaba desesperada.

Una risa malévola sonaba por todo el lugar, el aire se hacia cada vez mas viciado sentía que me ahogaba, pero el único pensamiento coherente que aun mantenía era la pequeña niña de cabellos leonados.

Un fuerte bofetón me trajo a la realidad, mi cabello se pegaba a mi frente, el sudor estaba por todo mi cuerpo, las mantas revueltas y la cara de preocupación de Vladimir me desconcertó aun más. Quería continuar gritando, necesitaba saber que sucedía con la pequeña.

-¡Donde esta la pequeña! ¿Quién se la ha llevado? – mi voz sonando histérica.

-Un sueño, solo fue un mal sueño – me dijo él al verme tan desconcertada.

Comencé a sollozar como una niña y termine hablando entrecortadamente después de un rato.

-Odio esto, no lo quiero Vladimir, quiero ser una chica normal. Con un novio normal, problemas de adolescente sin estos estúpidos poderes. Sin ver niños tragados por la oscuridad – mi llanto aumentaba cada vez mas, Vladimir me acogió en sus brazos consolándome.

Todos llegaron a la habitación debido a mis anteriores gritos.

-¿Qué le hiciste idiota? – Emilia se lanzo inmediatamente a golpear a Vladimir pero por suerte William la detuvo a tiempo.

-Él no le hizo nada – contesto Baltazar quien inmediatamente comenzó a sondearme, odiaba que lo hiciera, quería alejarlo de mi.

Mi cabeza quemaba, mis ojos se fijaron en su mirada azul pálida, quería ordenarle que se retirara, someterlo a que abandonara sus poderes y me dejara en paz. Y de repente así sin mas ya no pude sentirlo a mi alrededor y el fue golpeado por una fuerza invisible, lanzado fuera de la habitación.

Todos quedaron anonadados por aquel poder, como era de esperar me miraron inmediatamente.

No sabia como lo había hecho pero me alegraba de que nadie pudiera sondear mis pensamientos y sentimientos.

-¡¿Qué?!

-¿Cómo has hecho eso Leticia? – fue camile quien se dirigió a mi.

-Yo solo lo expulse de mi alrededor, desee que el se alejara. Lo desee con todas mis fuerzas.

-Necesitamos a Renato, ahora – dijo Alistar – su poder se ha incrementado, necesitamos saber que mas es capaz de hacer.

Vi como Emilia se tenso, salió rápidamente de la habitación seguida de William y Stefan. El resto de la familia permanecía a mí alrededor.

-¡Renato! Yo lo conozco el me encontró.

-Leticia, querida, trata de calmarte ¿quieres explicarnos que ha sucedido?

-Yo no lo se Camile, la pequeña… esa pequeña fue tragada por la oscuridad y yo necesitaba salvarla, no podía dejarla ahí, esa horrible risa – y no pude continuar porque el llanto volvió a mi, como un día de tempestad.

-Tranquila cariño, fue solo un sueño ya hablaremos mas tarde de ello.

Pero la verdad era que no habría un más tarde, al menos no para camile.
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Cap.21: Almas Gemelas.
Me preguntaba una y otra vez a quien pertenecía realmente mi corazón. No solo eso pasaba por mi cabeza sino que cada una de sus palabras, la verdad de porque sentía esto tan fuerte por Vladimir. William solo aguardaba a que yo dijese algo mas o tratase de hacer preguntas, yo solo podía mirarlo sorprendida.

Mi cabeza daba vueltas. Me senté un momento en el borde de la cama, para poder respirar ya que el aire faltaba en mis pulmones. De repente la puerta del cuarto de Vladimir se abrió bruscamente, mi hermana entraba corriendo como una leona furiosa, me abrazo fuertemente.

-Emilia –susurre tan bajito para ella.

-Oh pequeña. Me tenias tan preocupada ¿porque diablos escapaste de casa? te dije que me esperaras ahí- decía mientras jugaba con mi cabello, me abrazaba y apretaba.

-Yo solo quería hablar con Caleb, lo siento Emilia tu tenias tanta razón -solloce pero luego me detuve - ¿Cómo me encontraste?

-Siempre se cómo encontrarte.

Reí por un momento al recordar cuando Emilia y yo jugábamos a las escondidas y ella siempre encontraba la manera de hallarme. No debería haberme sorprendido. Mi risa se silencio al ver el rostro de William, sus ojos estaban tristes y alegres a la vez, su cara entera revelaba sorpresa.

-¿William? ¿Te encuentras bien?

El no respondió. Ni siquiera se movió, parecía una estatua totalmente rígido y bello. Me levante y trate de acercarme, Emilia se giro y comenzó a mirarlo de la misma forma en que el la miraba a ella.

-¡Vladimir! –grite al ver que ni mi hermana ni William eran capaces de decir palabra alguna. Algo muy extraño estaba ocurriendo.

-¿Qué sucede? ¿Estás herida?

-¿Qué les pasa? ¿Por qué no reaccionan?

Éramos simples espectadores en este cuadro tan familiar pero extraño. William se acerco a Emilia y tan solo al contacto de su piel con la de ella, fue como si magia, chispas, fuegos artificiales y confetis salieran de todas partes, un halo de luz los rodeaba y ambos sonreían como idiotas.

-Has vuelto a mi –le dijo a ella.

-Siempre fui tu alma gemela.
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Carocaracola
http://carocaracola.blogspot.com
http://carocaracola.blogspot.com
http://carocaracola.blogspot.com

Quienes esten interesados en mi nueva propuesta :)
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De nuevo YO!
Hola chicas, chicos, marcianos, cetaseos, carnivoros, vegetarianos, bueno... toda clase de gente raza, o persona. De nuevo estoy por aqui y ya con las pilas cargadisimas al mil por ciento.

Ver sus comentarios me ha alegrado el día, Kren, Alex, Reneesme me han sacado una sonrisa enorme al darme cuanta que todavia hay gente valiosisima que se pasa a leer mi blog y ver todo lo que publico, aunque sean entradas tonta, con excusas o lo que sea.

Me he decidido a NO ABANDONAR por tanto tiempo el blog, ya sea tenga o no un cap. espero escibirles y molestarlos con una entrada una vez por semana (quizas hasta un poco mas) y de apoquito me ire pasando por los blog`s de ustedes a leerlos y comentarles, pero se los ADVIERTO desde ya, soy super LEEEEEEEEEEEEENTAAAAAAAAAAAA para comentar jajaja
y a veces no se mucho que decir. Traten de dejarme sus blogs en un comentario y no en el CBOX, porqe a veces se pierden, se que es lo mas rapido, lo entiendo porque yo a veces tambien lo dejaba por ahi, pero al final los termino perdiendo.

Bueno a todos les deseo suerte, un lindo fin de semana y pidan muchos dulces por Halloween para que les saquen caries! Jajajajaja.

Los quiero,

Atte.

Caro!
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Hellou!
Bueno como algunos comprenderan -y otros no- cuando comenze con mi Blog
era una chica SIN NADA QUE HACER, solo me dedicaba a escribir y ya.
Ahora estoy en la universidad, lamentablemente a penas tengo tiempo para mi
y el blog, la historia no avanza y se que muchos de ustedes estan que mueren de los nervios!

Otro punto que no esta a mi favor, es que hay un monton de preciosas amigas bloggeras a
las que he dejado de visitar, me he perdido de sus historias (Un ejemplo es Andree^^) una Bloggera fiel y muy buena amiga! que me ayuda a mantener la vista fija en esto.
Hace un monton que no hablamos, pero se que aun me lee y siempre me la estoy recordando.
No solo a ella, sino que a mi tocaya caro, a Brianna, a Gene, a May y un monton de amigos
que he dejado de visitar.

Les pido perdon a ellos, tambien a las chicas que me han dejado sus blogs y mensajes, para
que nos intercambiemos paginas, pero no he tenido tiempo. Ni siquiera he hermoseado el Blog,
esta tan sin vida como una mosca aplastada!

Tratare de pasar mas seguido, de avanzar con mis historias y recuerden que no los he olvidado,
Los quiere un monton,

Caro!
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Cap.20: Promesa de Sangre.
(Por Emilia)

Mi Pobre hermana estaba cada vez más confundida por todas las situaciones que se avecinaban, ya no era solamente mi llegada y mi cambio físico de persona viva a no-muerta ahora se trataba también de lo que aquel Mondragon quería de ella. Maldita la hora en que sus caminos se cruzaron.

Leticia desde pequeña siempre pudo ver la bondad y el amor en las personas, era la nieta más querida y los ojos de su verdadero hermano. Renato. Sabia por experiencia propia que mi pequeña hermana era una cabezota, no dejaría de verse con el tal Caleb solo porque yo se lo pidiera pero tenía que correr el riesgo de intentar matar a ese chico antes de que ella lo buscase y para eso necesitaba a Renato lo antes posible.

Sabía que no sería una tarea fácil pero después de todo el era quien me había contactado para obtener más información de mi hermana, o mejor dicho, de su hermana.
Toda una vida de secretos estaba a punto de ser rebelada aquella promesa de sangre que unía a los Bertoglia con los Lazareto por fin se concretaría, siempre y cuando Caleb Mondragon no interviniese para destruir la única esperanza que tenía el mundo vampírico, es decir, el mundo al que ahora pertenezco.

Corrí incesantemente a toda la velocidad que me permitía mi condición, tenía que reunirme con Renato antes que a Leticia se le ocurriera hacer una locura. Llegue casi inmediatamente a la vieja fábrica de textiles que se hallaba fuera de la ciudad, mi querido primo trataba de permanecer lo más lejos de la civilización para no verse tentado a beber la dulce sangre de algún pobre humano.
Al entrar un olor dulce me golpeo, el palpitar de un corazón que se estaba extinguiendo con cada segundo. Renato yacía sobre el cuerpo de una joven de cabellos dorados y tez demasiado pálida para seguir viva. Espere a que terminara de saciar su sed.

-¿Qué haces aquí Emilia? Te dije que solo nos veríamos cuando fuese realmente necesario.

-Créeme Renato es necesario.

Con una simpleza solo de la realeza dejo el cuerpo de la chica sobre un sofá como si de una muñeca de trapo se tratase, se giro y quedo solo a centímetros de mí tomando mi rostro con su mano pétrea y los colmillos aun rebelados, la sangre en la comisura de sus labios.

-¡Te dije que solo nos veríamos cuando fuese realmente necesario! – me grito mientras apretaba su mano en mi barbilla.

-Mira conmigo no te hagas el arrogante o mejor dicho no funcionara que “trates de asustarme” deberías agradecerme el hecho de que viniese a ti a buscarte, ya que tu querida hermana esta en problemas.

Me soltó algo ofuscado. Empezó a rodearme como si de su presa se tratase.

-A que te refieres querida prima.

-Caleb Mondragon

Su expresión de arrogancia cambio al asombro inmediato.

-¿Cómo has dicho?

-Caleb Mondragon ha estado rondando a Leticia desde mucho antes que yo apareciera, mucho antes de que ella conociera a Vladimir. Lo peor de todo es que creo que Leticia lo ama – le digo sin ningún acopio en guardarme los detalles.

-No puede ser ¿Los Mondragon?

-Sí, Renato. Debes ayudarme a separarlos, si él se interpone entre Leticia y Vladimir estamos perdidos.

-¿Dónde está ella? – pregunta rápidamente.

-Está en casa, le dije que no se moviera de allí hasta que yo llegase.

-Está bien, encontraremos a ese estorbo y luego nos desharemos de él. Emilia debo contarte la verdad de la Promesa que hicieron nuestros antepasados. Necesito que seas tú quien le diga la verdad a Leticia, ya no podemos esconderla por más tiempo y ella debe saber, necesita saber el verdadero mundo que la rodea.

Sus palabras me tomaron totalmente desprevenida, sabía que Leticia debía conocer sus verdaderos orígenes pero no esperaba ser yo quien se lo dijera todo, al menos no hasta que Renato se presentara formalmente como su verdadero hermano.

Mi madre había guardado por mucho tiempo un secreto que me había costado la vida, no quería que ese mismo secreto le costara la vida a mi hermana pequeña. Aunque destruyera su corazón al contarle que en realidad no era su hermana o que mis padres no eran los suyos. Renato comenzó con su relato y yo lo escuche atentamente.

-Desde los primeros siglos la inmortalidad ha estado presente en la mente de los humanos, deseando encontrar el secreto de los dioses, el poder que los rodeaba y sobretodo el vivir para siempre era su mayor ambición. Un grupo muy poderoso de la realeza rusa llego a Florencia específicamente a la casa de Galvano Guzzini, buscando refugio por la caza de familias reales. La realidad era otra pero nadie se entero de esto hasta mucho después. Las cuatro familias más importantes en Florencia reinaban tranquilas; los Lazareto, los Bertoglia, los Lombardo y los Guzzini, admitieron a una familia más dentro del consejo. Por supuesto fue la familia rusa que llego buscando refugio, los Voscovic. Cinco familias que se vieron pérdidas por la ambición.

Todas las familias al pasar los años, fueron emparentadas entre sí, pero los Voscovic solo tenían una hija, Isobel quien era demasiado enfermiza – esa era la excusa de sus padres al no darla a conocer en eventos sociales, ni siquiera la dejaban recibir muchas visitas- la verdad era que su hija era un Vampiro. Una nueva y extraña clase de vampiro que ellos habían creado. Isobel fue presentada en sociedad a la edad de 16 años, en ese entonces todos quedaron sorprendidos al ver la belleza inhumana de aquella jovencita.

Una pomposa fiesta se realizo y todos los jóvenes varones quedaron encantados con ella, pero Isobel no era tonta, ella buscaba su compañero inmortal alguien con fuerza, destreza y obviamente poder para reinar, o mejor dicho destruir a todos quienes se interpusieran en su camino, tenía a alguien en la mira y ese alguien era un Lazareto, para ser más exactos William Lazareto. William no había sido prometido a nadie e Isobel busco la forma de acercarse a él, pasaron mucho tiempo juntos y a él realmente empezaba agradarle Isobel.

En paralelo, las cinco familias estaban en disputa, ya que los Voscovic querían más poder del que se les otorgaba en el consejo y su ticket de salida era la unión de Isobel a William Lazareto, pero todo se vería truncado cuando los años pasaran y una niña se convertiría en la perdición de este hombre. Como ya te comente cuando William e Isobel se conocieron ella tenía 16 años y William 18, como era razonable en esos años un varón debía buscar una esposa antes de cumplir los 21.
Cuatro años pasaron y William tenia la edad suficiente para ser casado, su padre quería que el escogiera a su prometida, como era obvio William ya pensaba en Isobel como su compañera, pero no considero conocer a la mujer que lo haría perder la razón.

Sophia Bertoglia, tu antepasada y por supuesto la de Leticia.

Sophia fue internada en una escuela para señoritas solo iba de visitas cada verano y para eventos importantes, al cumplir los 17 años conoció a William en un baile de mascaras, su belleza lo dejo impresionado y sus ojos verdes fueron su verdadera perdición. Él solía decir que ella lo había embrujado. Claramente Isobel se entero del amor que William le profesaba a Sophia. Intento todo para separarlos pero su amor fue más fuerte, siempre fue más fuerte que cualquier fuerza sobrenatural.

Sophia y William se casaron, cuando ella cumplió los 18. Ambas familias estaban felices con esta unión y festejaron una gran fiesta, todos estaban invitados pero nadie tenía previsto lo que ocurriría. Isobel y su padre entraron a la fiesta arrastrando el cuepo de la madre de Isobel, su sangre se derramaba por todo el piso. Todos estaban alterados. Gritaron y blasfemaron palabras que nadie entendía, era un ritual muy extraño, con una daga de plata terminaron de mutilar el cuerpo de Viktoria Voscovic. Cuando el ritual fue terminado ella ya había sido convertida a vampiro, despertada en su nueva forma mato a todos en la fiesta menos a las cuatro familias originales y sus descendientes.

-Renato espera ¿me estás diciendo que toda esta mierda era por poder? Acaso esa maldita bruja
de Isobel no podía dejar de llorar y unirse a algún otro hombre de las familias reales.

-No solo fue por poder Emilia, ellos querían conseguir el elixir de la inmortalidad y la única forma era acercarse a los Lazareto. Los Voscovic querían ser inmortales para hacer pagar a quienes habían infectado a su hija, para reinar no solo en Florencia sino que en toda Europa. Para volver a Rusia con la cabeza en alto.

-¿Cómo que la única forma eran los Lazareto?

-Ellos sabían que un descendiente de las familias reales había sido otorgada con un don. Pura magia que haría que su hija fuera sanada, pero ninguno sabia quien era la pieza clave. Supusieron que el hijo mayor de cada familia era quien tenía el don.

-¿Por eso Isobel quería a William? ¿Por qué él era el poseedor de aquella magia?

-Al menos eso pensaron, pero la realidad era otra. Ellos no solo querían el elixir también querían poder, no lo olvides. Los Lazareto eran la fuerza más potente dentro del consejo esto los hizo suponer que ellos eran quienes guardaban toda la magia por esto se empeñaban en casar a su hija con William, pero la ambición los cegó y no invirtieron tiempo en investigar.

Recuerdas que te dije que Sophia había sido enviada a una escuela de señoritas, en aquella época eso era poco común ya que las mujeres eran criadas por sus madres con ayuda de institutrices, pero los Bertoglia sabían todo y por esto trataron de mantener a Sophia alejada de cualquier peligro. Era una mujer quien poseía esta magia, era Sophia.

-¡Oh por dios! – fue lo único que salió de mi boca. Mientras Renato reía por mi asombro.

-Así querida prima comenzaron los problemas. Al matar a Viktoria Voscovic lanzaron una maldición a cada miembro de las familias reales; 20 días pasarían antes de cambiar. Su linaje se vería afectado, ninguno podría tener hijos. Luego de transcurrido los 20 días todos cambiaron, ninguno podía salir a la luz del sol ya que afectaba enormemente su piel, la sed de sangre los apremiaba por lo que convirtieron a sus criados en su cena. Sophia fue la única que siguió siendo humana en totalidad, mientras veía como su familia se destruía, como el hombre que amaba iba perdiendo poco a poco su humanidad. Llegado un momento la “princesa de sanación” -como fue llamada tiempo después- encontró la forma de devolver algo de humanidad a cada miembro de su familia, ejerció una antigua magia permitiendo que todos volvieran a su estado original; pero no lo logro en totalidad a cambio se le fue otorgado un don a cada miembro de las familias reales con esto estarían ligados a su parte humana.

-¿Por qué Sophia no fue convertida? ¿Por qué ella no cambio después de los 20 días?

-Porque Sophia era pura magia. Su don estaba tan ligado a su humanidad que no hubo forma de que aquella maldición la afectara.

-¿Y qué tiene que ver Vladimir y Leticia? ¿Por qué deben estar juntos? – mis preguntas divertían a Renato. Su risa hacía eco en el depósito en el que nos encontrábamos.

-Eres demasiado curiosa Emilia, deberás aprender a esperar.

-¡Ja! Por favor no me digas lo que ya se, además necesito saber todos los detalles asique mas te vale que sigas con el relato inmediatamente.

-Bueno como era de esperar, Sophia al ser en su totalidad humana y William al haber sido sanado pudieron tener descendencia. No fueron los únicos pero fueron quienes tenían el destino en sus manos, pasaron los meses y Sophia se hacía cada vez más débil, ella sabía que tendría gemelos. Ambos con un poder tan grande que los ayudaría a revertir o restablecer el orden en su mundo. Pero ella no era la única que estaba embarazada. Una de sus criadas más fieles llevaba el fruto de uno de los hombres Bertoglia, un hijo o hija ilegitimo.

Mientras pasaban los meses, Isobel y sus padres planeaban la forma de matar a los hijos de Sophia, ya que al igual que ella estos estarían ligados fuertemente a la magia. Para concretar su plan buscaron a los hechiceros más poderosos la orden tremeré e hicieron nuevas alianzas con una familia adinerada, los Mondragon. También se aliaron a los Valdrack quienes fueron parte de la orden muchos años después. Al cumplirse los nueve meses, al darse cuenta del día en que Sophia tendría a sus hijos, Isobel no espero a seguir el curso natural sino que partió a matarla.

Cuando encontró a Sophia ella estaba a punto de dar a luz, se la llevo bajo el manto de la noche y trato de matar a los gemelos en el preciso momento en que nacieron. Solo mato a uno de ellos, al más pequeño, al que era humano. William llego en el preciso momento en que Isobel enterraba una daga en el pecho de Sophia ella juro vengarse y su venganza estaba hecha. Desapareció sin dejar rastro alguno.

-Vladimir. Vladimir es ese niño.

-Si, Isobel sabía que sin el poder de ambos niños jamás podrían restaurar el poder o mejor dicho la normalidad.

-Pero Vladimir sobrevivió, el podía matar a los Voscovic.

-Sí y no.

-¿Cómo es eso Renato?

-Al morir su gemelo la magia en el no fue lo suficientemente fuerte para alzar a la realeza a su esplendor y unificar las fuerzas en contra de los Voscovic. Te preguntaras Emilia ¿Cómo es que Leticia encaja en toda esta historia? ¿Cómo es que tú encajas en todo este rompecabezas?

-Espero que tengas las respuestas correctas.

-La misma noche que Sophia dio a luz a sus hijos, su criada, horas después dio a luz a una hermosa niña, una niña que traería prosperidad o al menos eso esperábamos. Como era de esperar la unión de Vladimir con aquella niña sería la solución, pero ha sucedido a través de los años que encuentran la forma de asesinar a las elegidas para esta unión. Tu abuela fue una de ellas pero su corazón no pertenecía a Lazareto, ella se enamoro de tu abuelo.

-Pero eso quiere decir que hubo muchas elegidas antes que Leticia. Entonces Leticia no ha sido la única.

-Te equivocas Emilia, Leticia es la única que ha tenido un poder tan grande. Ella es pura magia.
La promesa que quedo sellada en aquel siglo se estableció con alquimistas, hechiceros y las cuatro familias originales, ellos dieron a conocer que la única que podía ayudar a restablecer el orden en nuestro mundo era una niña de tanto poder que todos se verían doblegados ante ella.
Tú has sido testigo de su magia Emilia, ella es un diamante en bruto.

-Es cierto Renato, Leticia tiene una magia tan grande que no ha podido controlarla. Ella no se da cuenta de todo lo que la rodea, pobrecita.

-Bueno esa es una parte de toda la historia, ahora toca contarte como hemos estado unidos. La verdad de mi padre, mi madre y como mi hermana llega a tu casa.

-No. Esa parte tendrás que contársela tú. No seré quien la haga llorar todas sus lágrimas.

-Pues vamos a buscarla.

-Iras a buscar a ese maldito vampiro. Mientras que yo iré por ella para llevarla a casa de los Lazareto.

Renato me dedico una larga mirada hasta que se giro dándome la espalda y partió en su búsqueda. Yo solo trataba de asimilar todo lo que mi primo me había revelado, la verdad era mucho más dura de lo que esperaba. Lo peor; tenía miedo de la reacción de Leticia, solo esperaba que ella comprendiera y que Caleb Mondragon no interfiriese en nuestros planes.

***

Al llegar a casa, supe inmediatamente que Leticia no estaba en su cuarto ni en ningún rincón de la casa. Ella se había ido y estaba segura que estaba en la boca del Lobo. La única solución era ir por Vladimir y pedir su ayuda. Era pasado medianoche y solo rogaba que Renato hubiese cumplido con la parte que le correspondía.

Lo principal en ese momento era que Leticia siguiese viva.
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