Cap.18: Renato Ludovic D´ gostine.
Inmediatamente mi mirada quedo reducida al asombro, mi rostro mostraba claramente lo que pasaba por mi cabeza - ¡Perfecto! - simplemente aquel chico era perfecto, los pómulos altos, los ojos de un dorado que parecían oro liquido, el cabello con pequeños risos juguetones de color caramelo como el mío, labios delgados pero no por eso dejaban de ser hermosos. Llevaba puesta una camisa de color negra a rayas que marcaba sus músculos demasiado pronunciados – créanme, estaba para comérselo - combinaban unos jeans oscuros perfectamente con la parada de un tipo realmente pedante pero que en realidad no lo era, cuando me quede muda frente a su presencia me sonrió de una manera que por poco y me desmayo ahí.

-Linda, si vas a poner esa cara cada vez que aparezco creo que por lo menos deberías llevar contigo algún bastón para no caerte – dijo muy risueño.

De mi boca no salió ni siquiera un gemido, una sonrisa o alguna reprimenda, no era capaz de mirar a ningún otro lado – mejor dicho a nadie más - que no fuese… ¿Cómo lo llame? ¿Renato? ¿De dónde conocía su nombre? Antes de seguir haciéndome un montón de preguntas Samanta empezó a acercársele y rondarlo con esa mirada de “putilla” que solo ella podía emplear en un desconocido que claramente había llamado su atención.

-¿Quién eres guapito? ¿De dónde saliste? – pregunto.

-Primero “niña” no me llamo guapito, segundo eso no te incumbe y tercero podrías dejar en paz a Leticia mira que ella no está para tus estupideces tiene cosas más importantes de las que preocuparse, lo que me recuerda que debemos irnos – hablo tan seguro de sí mismo que por poco y se me desencaja la mandíbula ahí mismo por abrir tanto la boca.

Valla este tipo me empezó a caer bien, tenía dos puntos a su favor uno porque era guapísimo y el segundo claramente por poner en su lugar a la Bruja de Sam. Él tenía razón yo ocupaba mejores cosas de las que preocuparme – contando todo lo que ocurrió el día de hoy – de cierta forma me inspiraba confianza. Todos a nuestro alrededor se quedaron en silencio observando aquella
escena.

Claramente Samanta estaba que echaba chispas no solo por mi reciente aparición sino también por el comentario de mi “rescatador” – era gracioso pensar de esa forma – realmente sentía una conexión algo rara incluso fuera de mi razonamiento, era como si lo conociera de toda la vida, como si alguna partecita de mi gritara que Renato pertenecía a mi mundo tanto como yo al de él.

Extendió su mano como un caballero del Renacimiento y yo sin pensarlo dos veces entrelace mis dedos como lo había hecho con la mano de Cristian, por supuesto él se tenso y no soltaba mi otra mano, no me dejaba libre.

-Leticia suelta a ese tipo – dijo firme y algo ofuscado.

-Para tu información chiquillo este “tipo” tiene nombre – Renato hiso una pausa y prosiguió – Que descortés de mi parte no presentarme, Soy Renato Ludovic D´gostine pero claro ese nombre es solo para los amigos y tú claramente no perteneces a ese círculo.

Otro punto para Renato - ¡Sí que es genial! – me dije mentalmente mientras le sonreía como una boba.

-Ahora querida debemos retirarnos, ¿Vamos? – pregunto dándome una sonrisa tan sexy que me helo el vello de la nuca.

-¡Claro! – conteste demasiado animada, mi voz me delataba completamente.

-Pero Leticia no puedes irte con un desconocido – reclamo Cristian.

-Oh no te preocupes, Renato es un amigo… uh… de Emilia ¿no es cierto Renato? – pregunte rápido, sabía que si no le daba algún tipo de explicación a Cristian este llamaría a mi madre y claramente no era una buena idea.

-Por supuesto – respondió de inmediato, al parecer mi nuevo acompañante entendió la indirecta.

Tenía muchas cosas en las que pensar pero más aun me intrigaba este chico y no lo dejaría ir así como así, el me conocía a mi – o al menos mi nombre – asique no me quedaría con las ganas de saber que ocurría. Todo se volvía tan complejo en mi vida que ya no importaba mucho si le agregaba un nuevo problema – un problema muy guapo – sí, lo sé no debería pensar en eso pero y ¿Qué? Vladimir era un idiota, lo que en su momento sentí por William no era nada realmente, Caleb me rechazo botándome de su casa y ahora tenía la oportunidad de conocer a este chico que al parecer era el mejor de todos los anteriores ya nombrados.

Cristian soltó mi mano y yo sin siquiera dirigirme a darle un gracias por sacarme de las “garras” de Vladimir me fui con una sonrisa de cinco metros de ancho al lado de un desconocido totalmente guapo y misterioso.

Caminamos un par de cuadras tomados de la mano como si fuese lo más normal del mundo yo había logrado – con mucho esfuerzo – dejar de mirarlo pero aun sentía su mirada fija en mí, me observaba intrigado, mirando hasta lo más insignificante. De repente esto me empezó a molestar, mi aspecto era horrible y el no paraba de mirarme, me ofusque un poco, solté su mano me pare en seco y con las manos en mi cintura lo mire de frente regañándole.

-¡Quieres dejar de Observarme así! Me pones de los nervios – le dije gruñona.

El sonrió, subió su mano derecha a mis pómulos acariciándolos de una forma tan tierna y paternal que me sonroje como un tomate. Sus dedos se paseaban por todo el contorno de mi rostro, luego iban hacia mi cabello despeinado tratando de ordenarlo y peinarlo con sus dedos suavemente. Mi corazón daba brincos con una inexplicable felicidad pensé que aquella escena duraría por siempre en silencio cuando por fin hablo.

-Eres tan hermosa – se pauso para dedicarme una última mirada y me abrazo tan fuerte como si nunca quisiera dejarme ir – te extrañe tanto pequeña.

-¿De qué va esto? – las palabras salieron disparadas por mi boca.

-¿A qué te refieres? ¿A lo que te has vuelto tan hermosa o a lo de que te extrañe? – pregunto él separando nuestro abrazo.

-Yo no te conozco… Tú… - mis palabras se vieron interrumpidas por el agarre que me lanzaba a otro cuerpo que claramente estaba cerca de nosotros y yo no había notado.

-¡Aléjate de ella! ¡No vuelvas a tocarla en tu vida! – gruño esa voz que se había vuelto tan familiar en estas últimas semanas.

Era como si estuviese en un concurso de machotes o se creerían de la prehistoria. Hoy me zarandeaban de un lugar a otro sin siquiera yo quererlo.

Vladimir me tenia agarrada a él con tal fuerza que me estaba lastimando. Era tan posesivo su agarre que me dio miedo.

-Vladimir suéltame ¡Me lastimas! – le grite tratando de deshacer la presión de sus manos.

-¡Suéltala idiota! – dijo Renato mientras le mandaba un puñetazo a Vladimir.

Él me soltó de inmediato cuando yo sin siquiera quererlo me puse a llorar como una niña, mis reacciones estaban implícitas por todo lo que ocurría a mí alrededor en este corto tiempo.

Vladimir me miraba preocupado y avergonzado por su repentino ataque de furia mientras que él tal Renato me abrazaba explicando que todo iría bien ahora que el regresaba a mi lado, no tenía ni la menor idea de lo que trataba de expresar pero no me importaba, yo no lo conocía, solo quería volver a estar tranquila y en paz – Caleb – como siempre mi mente viajaba de nuevo a los recuerdos que tenia junto a la única persona que me daba Paz este último tiempo. Al recordarlo llore con más ganas y desesperación.

-Leticia… yo lo siento, no fue mi intensión asustarte – dijo Vladimir claramente avergonzado.

-Idiota mira como se ha puesto por tu culpa.

Yo ni quiera quería decirles que se callaran, separe mi cuerpo del abrazo de Renato y me acerque abrazando a Vladimir – Piensas en él como si fuera Caleb – me decía mi mente respondiendo a mi agitado corazón, me sentía morir y la verdad no tenía ni idea porque, tal vez todos los sentimientos que me había guardado durante tantas semanas ahora fluían a través de las lagrimas. Me aferre tan fuerte a Vladimir temiendo también perderlo a él como había perdido a Caleb, mi llanto se transformo en jadeos desesperados buscando aire.

-Tranquila, todo va bien estás segura ahora cariño – hablo con su voz más dulce.

No conocía esta faceta de Vladimir pero me gustaba sentirme segura, realmente él no era tan mala persona como yo pensaba solo un poco gruñón y odioso pero no era un completo idiota. Levante mi mirada y le hable entre jadeos.

-Me lo pro-me-tes – dije entrecortadamente y con un poco de hipo.

-Sí – contesto mirando fijamente a mis ojos, el verde de su mirada se convirtió en una flama de fuego junto con la intensidad de sus palabras, olvidándonos de la presencia de Renato se acerco a mi abrazándome tan fuerte que me costaba respirar. Fue un abrazo en el que se mostraba desesperación de parte él, que se vio opacado por la presencia de aquel desconocido.

-Ahora si no fuera mucho pedir, suéltala si no quieres otro puñetazo en tu rostro.

Deshicimos nuestro abrazo pero en ningún momento me aparto lejos como yo esperaba que lo hiciera.

-¿Qué quieres? ¡Deja de fastidiarnos la noche! – dijo Vladimir.

-Y tú deja de tener ese tipo de pensamientos hacia Leticia, ella no es de ese tipo de “chicas” – me miro preocupado y luego siguió dirigiéndose a Vladimir – y lo que quiero es hablar a solas con ella.

La cara de Vladimir demostraba incredulidad y vergüenza, la mía no lo sé pero si tenía claro que no entendía nada de lo que decían, a que se refería Renato diciendo que yo no era esa “clase de chicas” ¿Acaso me perdí de algún chiste?

-No.

-Deja que ella decida y no influyas en sus emociones – fue una advertencia.

Mi respuesta seria sencilla, lo único que quería era salir de allí y estar en casa tranquila para entregarme en los brazos de Morfeo, deseaba tanto apoyar mi cabeza en mi cómoda almohada y sumirme en la inconsciencia.

-Lo siento pero no te conozco – lo mire apenada - ¿Puedes llevarme a casa? – me dirigí a Vladimir tratando de sonreír.

-Te llevare a un lugar mejor.

Cuando aparte mis ojos de los de él trate de buscar una respuesta para Renato, después de todo en cierta forma el me había ayudado con lo de Cristian y la bruja de Sam, casi como llego se esfumo, no estaba por ninguna parte. Me sobresalte y mi acompañante me dedico unas palabras para tranquilizar mis nervios.

-Tranquila ya se ha ido… - se pauso mientras yo volvía a mirarle - Te vez fatal mejor te saco de aquí.

Sin contestarle me alzo como un bebe llevándome unas cuantas cuadras más hasta llegar a un servicio de taxis, dejándome en pie por un momento se deslizo hasta la chica que atendía y le pidió - demasiado “amable” - que le consiguiera algún auto con vidrios polarizados. No tenía ni la menor idea de porque exigió eso pero la verdad no me importaba estaba tan abstraída en mi cabeza que apenas note cuando volvió a alzarme como un bebe y se sentó en un cómodo sillón – conmigo en su regazo - que estaba en aquella pequeña oficina. Estaba muy intranquila, mi cuerpo temblaba por el frío y las emociones resientes, inconscientemente me encontré tomando la mano de Vladimir entre mis dedos dibujando extrañas formas, mientras apoyaba la cabeza en su hombro acurrucándome a él, esto lo tomo desprevenido por una fracción de segundo, rápidamente comenzó a cepillar mi cabello con sus manos acariciándolo de la misma forma en que Renato lo había hecho aunque no se sentía de forma paternal, era todo lo contrario.

Un montón de preguntas me golpeaban mientras los segundos pasaban a su lado ¿Cómo era posible que en la anterior hora nos hubiésemos odiado a muerte y ahora nos encontráramos así? ¿Qué le sucedía a mi cabeza? ¿Por qué lo odiaba y le quería al mismo instante? ¿Quién era Renato? ¿Por qué sentía que lo conocía de algún lugar? Y ¿Qué pasaba con Caleb? ¿Por qué me odiaba? ¿Acaso ya no le importaba? Sin pensarlo le pregunte a Vladimir el porqué de sus reacciones.

-¿Por qué me odias? – susurre mientras seguía dibujando con mi dedo índice en su mano.

-¿Odiarte?

-Sí – susurre aun más bajito.

-No te odio, jamás lo haría.

-Entonces ¿Por qué te comportas de esta forma conmigo?

Suspiro mientras yo aguardaba su respuesta.

-Hay cosas que simplemente tu no entenderías, pronto te las explicare pero por ahora solo quiero que sepas que no te odio es solo… - volvió a suspirar.

-¿Es solo? – pregunte curiosa.

-Que Tú vives para torturarme.

Me quede silenciada por su respuesta, no esperaba que fuese tan sincero y a la vez doloroso ¿Cómo que yo le torturaba? Si era al revés, era él quien me torturaba con sus caprichos de niño bonito, con sus jugarretas y mentiras, nunca me explicaba nada de lo que ocurría. Pasaron unos diez minutos en silencio antes de que llegara el vehículo que nos llevaría a casa no tenia deseos de moverme asique él me cargo y subió al auto conmigo en brazos, le paso un papel al chofer con la dirección de nuestro destino arrancando el motor para abandonar el centro de la ciudad. Poco a poco me fui perdiendo el recorrido.

-¿Leticia? ¿Leticia? – escuchaba una voz cerca de mi oído.

-mmm… - me queje.

-Hemos llegado, debemos bajarnos.

Abrí mis cansados parpados para ver su rostro tan cercano al mío, sentía el olor de su cuerpo y su respiración golpeándome en mi interior, trate de despejar rápido la mente soltándome de su hechizo, baje como pude del auto y me encontré frente al jardín de la casa de mi abuela.

-¿Qué hago aquí? Te dije que debía ir a casa – lo rete.

-Estas en casa – contesto.

Sus palabras me devolvieron a los años en que llamaba este lugar mi hogar, mi casa, mi refugio cuando la abuela estaba viva. Los recuerdos me abofetearon y sentí una pena tremenda pero en realidad Vladimir logro tener razón, este era mi verdadero hogar aunque la persona que más necesitaba en este instante ya no estuviera cerca de mí.

-¿Estás muy cansada? – pregunto.

-La verdad sí.

-Creo que mejor entramos por la puerta trasera a escondidas.

-¿Me quedare aquí?

-Por supuesto ¿Dónde más? – dijo burlón.

-Hey ¿Cuál puerta trasera?

De pronto recordé que en aquella casa no había una puerta trasera más que la de la cocina y esta daba directamente al comedor de la casa ¿Cómo pasaríamos desapercibidos? Lo mire ceñuda mientras el reía y me dirigía de la mano hasta el gran roble por el cual yo me había escapado.

-¿Vienes? – pregunto mientras empezaba a trepar por el árbol.
LUNA NUEVA!! *O*

Lo siento mis Fans pero antes de subirles su tan ANSIADO capitulo tenia que decir algo de esta hermosa Saga que ya me tiene HISTERICAMENTE histerica XD!

Estoy con los nervios de Punta, no solamente porque ya se ha estrenado esta peli en muchos lugares de Latinoamerica y el mundo - solamente no se estrena en chile aun T.T - sino porque me han dado el Link de descarga de la peli por Internet ... y es HORRIBLE realmente, porque no me aguanto la tentación de verlaaa!! Pero como yo soy fuerte en mis convicciones - eso creo xD - esperare hasta verla por la PANTALLA del cine , miren que ya tengo MI ENTRADA!! Sí, sí, sí ya la tengo y es mia para mí solita - todo gracias a mi Padre que me la compro adelantada pára el Pre- estreno - Asique el día Miercoles 25 a las ... ah no se cuanto (esk se me olvida si no veo la entrada) bueno bueno pero estare a las 8 de la mañana del día miercoles parada frente al cine esperando como idiota que nadie me quite la oportunidad de ver a mi Edward y tan ansiado Jacob (L) en la fila del medio - Es que si la veo en primera fila del cine terminare con el cuello demasiado doblado y si la veo en la ultima fila no sera lo mismo asique mejor al medio - Dioos que explicaciones no??? !!

Pero en fin la cosa es que ire al cine *O* y al rato les traigo su capi!! XD

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Super AVISOTEEE!!
** Hola Mi gente como andamos de animos??? jejejeje espero qe Bien miren que yo a pesar de todo lo acontesiudo tengo el animo por las NUBES!!!

Bueno Primero que todo quiero agradecer a TODAS cada una de ustedes por seguir esta historia rara de mi cabezota, porque con sus comentarios me inspiran cada dìa, porque aguantan mis atrasos en subirles capis (en estos dìas que estoy sin Internet) y obvio por preocuparse de Mi!!
Acaboo de Llorar un monton al leer sus mensajes tanto en el Blog, Cbox y correo electronico disiendome k me mejore y dandome su apoyo!!

Quiero dejar en claro lo sgte. para las personas que tengan un blog y en caso de que les guste mxo mi historia y quisieran subir algun que otro capi en su blog u otro NO ME MOLESTA siempre y cuando me pidan permiso o mejor dicho me avisen que lo haran para no tener Problemas y porfavor que digan que la HISTORIA ES MÌA!
Despues del peqeño problema que tuve me senti realmente triste y enfadada al principio pero luego de hablar con la chica (no dire su nombre) ha quedado todo aclarado, ella prometio sacar los capitulos del blog y ha cerrado el blog, tambien quiero dejar en claro que no ME PELIE con ella o mejor dicho no le grite un monton de cosas por comentarios (aunqe ganas no me faltaron) solo lo hablamos por medio de correos y ha quedado todo claro!! Asique muchas gracias por su apoyo a todas quienes lo expresaron frente a tal situacion!!

Las quieroo un monton niñas!!

Ya jejeje... pasando a un tema màs mmm... como desirlo... torturador?? Bueno creo qe para las que siguen la historia continuamente lo sera! Les cuento, me ausentare por dos semanas debido a que voy viajando uno por examenes y dos por razones familiares pero OJO no es nada grave...! asique para consuelo de algunas y tortura de otras les dejare el capitulo 18 colgado quizas mañana o el sabado! Espero que me aguanten!! jhejejejeje

Bueno mis niñas muchas gracias por todo y su apoyo incondisional!!

Besotes! :)
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Cap.17: El extraño.
La noche estaba cubierta de un oscuro cielo lleno de pequeñas luces que iluminaban la calle de los Lazareto, hace unos instantes atrás percibían la fiereza del viento azotando en los arboles, con rabia y dolor pero luego todo había quedado en un estado pasivo, casi irritante.

-Ya viene, volverá al lugar de donde nunca debió salir.

-¿Estás segura Camile? ¿Cómo lo sabes? – preguntaba Alistar.

-Puede sentirlo – dijo Eloana, antes de que Camile respondiera a las incógnitas de su marido.

-Debemos prepararnos, no podremos esconder esto por mucho tiempo ella debe saber la verdad o al menos una parte – hablo Baltasar.

-Baltasar ve a buscar a William y Stefan deben estar aquí para cuando ella llegue.

Baltasar le dirigió una mirada de pocos amigos a Alistar, no le gustaba perderse de nada y al ir al encuentro con sus Hermanos tal vez se retrasarían. Salió disparado por la puerta trasera directo a buscar a William y Stefan, sabía que este último se hallaba en casa de Florencia, no la dejaba ni un minuto sola durante estas últimas semanas, mientras que William había ido de caza sería fácil rastrear su olor por alguna de las reservas cercanas a la ciudad.

*******

Sentía como la mano de Vladimir me jalaba pero era imposible percibir el sonido de su voz, mis propios pasos eran guiados hacia un destino que tal vez se volvería en mi contra. Me odiaba ¿Por qué era tan inútil? ¿Por qué todo lo malo me sucedía a mí? Ya estaba más que cansada de que cada vez que algo sucedía en mi vida – al menos las últimas semanas - llegaba el imbécil de Vladimir a fastidiarlo aun más, peor ahora que sabía que él podía ser un Vampiro como Caleb, me estremecí tan solo de pensar en él y rodearme de su recuerdo.

Paramos justo en un oscuro callejón, no recordaba cómo había llegado allí y porque precisamente tenía que estar ahí, lo último que recordaba era la voz en mi cabeza, a Sophia.

-Sophia… - volví a murmurar, me hallaba en un estado casi catatónico de estupidez, la mirada ausente y ni siquiera sabía cómo me había trasladado de la casa de Caleb al centro de la ciudad metida en un sucio callejón escondida entre los botes de basura.

-¡Quieres dejar de susurrar ese nombre! ¡Me estas volviendo loco!

Casi como si yo fuese Gasolina y me hubiesen tirado un fosforo encima volví a la realidad con una rabia palpable ¡Quien se creía él para venir a gritarme y decirme que lo volvía loco! debería ser al revés YO ME VOLVIA LOCA por su culpa. A pesar del cansancio que se apoderaba cada vez más de mi cuerpo y mente le grite.

-¡Pues nadie te mando a buscarme! Y disculpe usted por volverlo loco – le dije burlonamente.

Me miro con la boca abierta casi tocando el suelo cuando le mande una cachetada digna de las mujeres Bertoglia, había visto mil veces como Emilia le mandaba bofetadas y regaños a sus novios cuando la hacían sentir mal, enojada o herida asique algo aprendí todo gracias a su pequeño curso de bofetadas, a los 13 años me instruyo dijo que algún día necesitaría defenderme de chicos mal educados. Realmente no me importaba si le dolía o no ya me tenia harta de sus estúpidos juegos y tretas, de todas maneras si era un autentico Vampiro como yo sospechaba no tendría ni qué quejarse.

-¿Por qué diablos me pegaste? – me grito.

-¡Porque me tienes harta!

-Pues tú a mí igual – se dijo más para sí mismo mientras se reía como un idiota.

Me tomo por el brazo tan fuerte que creí que me lo iba a arrancar de un solo tirón, en ese momento mi mente trabajaba solo con pensamientos de ira y cólera, quería golpearlo hasta que me aburriera del cansancio, aquel chico era un Mal educado y principalmente un odioso.

-No vuelvas a hacer eso – me dedico una mirada envenenada mientras mostraba una perfecta sonrisa – mira que yo también puedo jugar contigo, recuérdalo.

-¡No me importa! Déjate ya de tus estúpidos jueguitos mentales ¡Que acaso puedes leerme la mente! ¡O hacer que me mate yo misma! Anda ni te apenes mira que si quieres sacar litros y litros de Sangre de mi cuerpo nadie te detiene, de todas formas me mataras.

Sus ojos se transformaron inyectando veneno en su mirada, los gestos rígidos, la mandíbula tensa y sobre todo esa fuerza sobrehumana con la que arrincono mi cuerpo contra la pared. Mi cabeza ya trabajaba en lo que podía sucederme - o me mata, o bebe mi sangre – pero en vez de eso soltó mis muñecas y se aparto, iba lanzando latas con los pies por ese estrecho callejón la respiración apenas era un susurro dentro de su cuerpo, lance un grito ahogado de confusión ¿Por qué todo siempre era tan confuso a su lado?

De repente alguien se aclaro la garganta mientras Vladimir todavía seguía dando vueltas por ese estrecho callejón sin salida como un león en una prisión, no me fije de su presencia hasta que sentí ese pequeño sonido era la persona con quien menos pensé encontrarme, después de haber pasado casi 2 años y medio a su lado jamás pensé que nos encontraríamos en esta situación.

-¿Estás Bien Leticia? – era Cristian por supuesto quien hiso aquella pregunta. Sus ojos color Pardos nunca habían estado tan tranquilos y preocupados.

-¿Cristian? – alce la voz sorprendida más que asustada.

Vladimir lo miraba inquisitivamente.

-Emm... lamento interrumpir pero escuche unos gritos y pensé que quizás alguien necesitaría ayuda o algo – dijo avergonzado mientras miraba mi cara.

-Nadie necesita ayuda y nadie te quiere aquí ¡Vete! – hablo Vladimir tan petulante.

Antes de que pudiera seguir diciendo más me pegue al hombro de Cristian y tome su mano, entrecruce mis dedos a los de él y lo apreté tan fuerte que supuse le dolería, necesitaba salir de ahí, esperaba que se diera cuenta de mi necesidad de no quedarme a solas con el chico Lazareto.

Las manos me sudaban y mi respiración era tan acelerada que se podía percibir el miedo en mí ser ¿Cómo era posible que hasta hace unos minutos atrás me sintiera llena de rabia y ahora estaba aterrorizada? ¿Sufría de algún trastorno de Bipolaridad con mis emociones o qué?

Por suerte Cristian comprendió mi tensión y me saco de ahí, al menos por un tiempo.

-Leticia ¿vamos? – pregunto con una sonrisa en su cara de niño bueno.

-¡Claro! – conteste yo animada para no revelar el nerviosismo en mi voz.

Vladimir se quedo mirando como idiota mientras yo salía de ese callejón asqueroso para ir a la noche juvenil de la mano de Cristian ¡Quien iba a pensarlo! Yo tomada de la mano al lado de mi ex novio, si alguien hubiese predicho algo como esto le hubiese dicho que estaba loco, Gracias a dios no se formo un escándalo y Salí ilesa de las manos de un “súper vampiro” – bueno aun no lo confirmaba – realmente estaba casi cien por ciento segura de que los Lazareto tenían algo que ver con el vampirismo, con la conversación que tuve con Caleb me quedaba todo más claro - ¡Oh Caleb! – pensé, mi mente como siempre traicionándome.

No tenía ni idea de porque pensaba tanto en él, las cosas habían cambiado entre nosotros desde hace unas horas, bueno para ser más específicos el ya no era mi mejor amigo “humano” ahora él era mi mejor amigo “Semi- Vampiro” que es más raro aun que tener un tercer ojo en la frente, me escape de la casa de los Lazareto para ir a verlo, donde descubrí que su familia quería asesinarme a sangre fría o mejor dicho drenar mi sangre y dejarme fría; le entregue el puñal con el que por poco casi mata a mi hermana – que en realidad no era mi hermana – este se convirtió en un cuervo que por poco me mata y también lo mata a él, por lo que tuve que cortarme la muñeca y dejarlo beber de mi sangre para que no se convirtiera en un Vampiro “muerto” llego Vladimir que quería matarlo – además de actuar muy raro cundo estuvimos en el cuarto de Caleb- por dejarme inconsciente; de alguna retorcida manera todo esto era muy gracioso, mi vida se había convertido en una extraña película de Hollywood en la que yo era protagonista.

En las últimas horas tuve un montón de extrañas situaciones y un montón de experiencias cercanas a la muerte, todos los chicos malos me buscaban para matarme y drenar mi sangre, dejarme fuera de combate, caput, muerta, fría mientras yo estaba de lo más normal caminando de la mano de mi ex novio como si aun fuéramos novios.

Sin decir ni una palabra caminamos un poco hasta que Cristian paró en seco y me miro fijamente con esos ojos pardos que tanto me gustaban cuando salíamos. Puso una mano en mi mejilla mientras que deslizaba sus dedos por toda mi cara.

-¿Qué te paso? ¿Me cambiaste por él? ¿Cómo dejas que te haga daño?– pregunto con una voz amarga, llena de pena y rabia.

-¿Uh? Yo no te cambie por nadie Cristian lo nuestro se termino porque no daba más – conteste rápidamente.

-No me refiero a eso, bueno quizás sí pero como dejas que él te golpee Let, yo nunca sería capaz de tocar un pelo de tus cabellos ni siquiera te gritaría de esa forma – se pauso por un momento para pensar sus siguientes palabras – mírate estas hecha un desastre, tu rostro lleno de moretones y cortes, tus muñecas – las alzo para que yo pudiera verlas y valla que tenía razón.

Yo era un completo desastre, mi blusa estaba manchada con algunos pequeños salpicones de sangre, mis jeans sucios, el pelo revuelto, mi muñeca derecha mostraba la sangre seca del corte que hasta hace unas horas atrás me había hecho para que Caleb se recuperase mientras que la Izquierda estaba vendada por algún otro tipo de herida. Cristian tenía razón yo era un completo desastre no solo por mi apariencia sino por todo lo que había averiguado acerca de quién soy o mejor dicho quien no soy. Las lagrimas querían salir y rodar por mis mejillas como una gotera que no se puede reparar, pero me aguante yo debía ser fuerte y dejarme de estupideces.

-Cristian yo… mira… es difícil de explicar… mejor vamos ¿sí? – lo mire suplicante.

-Está bien- dijo mientras lanzaba un suspiro – pero debo llegar a la camioneta de mi hermano los chicos están ahí… Ya sabes Tom, Riley, las chicas. Estábamos pasando el rato fuera de Mc Donald´s.

-Oh si quieres puedo tomar el autobús no tengo problemas – le dije.

-No seas ridícula, no puedes irte a casa en esta pinta, yo te llevo – dijo mientras me guiñaba un ojo y me dedicaba una de sus sonrisas de chico perfecto.

Yo también le sonreí.

-¿Oye cómo nos escuchaste si tu camioneta esta fuera de Mc Donald´s? – pregunte de repente, recordando que estábamos a dos calles de el lugar.

-Bueno es que quería caminar un rato, además me aleje del lado de Jessica es una pesada – su voz fue apenas un susurro audible cuando nombro a la chica.

-¿Jessica? – pregunte inquisitivamente.

-Duh… bueno es la “nueva” amiga de Erín la trajo hoy para introducirla al grupo.

-Aps – fue lo único que pude contestar.

De repente nuestro silencio fue evidente mientras nos acercábamos a la camioneta que estaba estacionada fuera de Mc Donald´s, una risa tan falsa y odiosa se hiso eco en nuestro pequeño silencio – Genial, debí suponer que si Erín estaba ahí también estaría la bruja de Samanta – era lo que me faltaba para completar mi noche de Horror y suspenso.

-¡Cristian que hace ella aquí! – grito Samanta mientras se le borraba la sonrisa del rostro.

-Bueno… chicos… lo siento pero debo llevarme la camioneta iré a dejar a Let a casa – hablo mi acompañante algo apenado.

Los rostro de las chicas fueron rápidamente cambiando de color, del rosa pasaron al rojo lleno de furia por mi “supuesta llegada” los chicos solo observaban divertidos, pude reconocer a Erín y Susan que me miraban enojadas, al lado de Riley estaba una chica menudita con la mirada fija en la mano de Cristian que aun sujetaba la mía. Supuse que era la tal Jessica porque cuando aparto la mirada de nuestras manos entrelazadas me miro con un marcado odio.

-Oh por favor Guapo, deja de ayudarla que no vez que es una cualquiera, solo nos quiere arruinar la noche y mira el aspecto que tiene - primero se dirigió a Cristian que no soltaba mi mano y luego con sus ojos de víbora y la voz venenosa se dirigió a mi - haber ¿cómo te lo explico? No eres bienvenida aquí.

-¡No me trates como una cualquiera! Aquí la única Putilla que todo el mundo conoce eres tú – le grite en la cara mientras mostraba mi mejor sonrisa, aunque tenía un aspecto horrendo no dejaría que eso me preocupara.

-¡Maldita! Nunca vuelvas a hablarme así, para que te enteres ya todo el mundo sabe que te has
metido con todo los Lazareto – dijo mientras se regocijaba con su sonrisa venenosa.

En realidad por mucho que eso no fuese cierto ella tenía un punto, todo el mundo en la escuela me había visto con William, después con Baltasar – cuando él me ofreció ayuda – y por ultimo estaba Vladimir que aunque no habláramos y yo lo odiase por su forma despectiva de comportarse conmigo había mostrado un extraño interés hacia mi persona.

-Yo… no – me quede en silencio mientras ella me miraba triunfante.

-Ya basta Samanta deja de molestar a Leticia, sea como sea es su vida y ella vera lo que hace con ella – salió Cristian en mi defensa.

-Cristian por favor deja de vendarte los ojos – hablo la chica que supuse era Jessica, claramente estaba en lo correcto.

-Jess no opines –dijo él.

-Sí opino porque me estas faltando el respeto trayendo a esta a nuestra cita, se supone que tu eres mi pareja esta noche – le gruño la chica.

-¡Por favor si eres una pesada! ¿Por qué crees que me fui a caminar?

Tom y Riley estaban muertos de la risa mientras que Sam, Erín, Susan y Jessica los fulminaban con la mirada ¿De qué iba esto? ¿Acaso hoy es el día de molesten a Leticia y no me entere? ¿Por qué las cosas malas me ocurren a mí? Desearía que llegase un príncipe Azul, morado, verde o del
color que sea para salvarme de esta pesadilla.

Mis deseos fueron inmediatamente cumplidos cuando apareció mi supuesto príncipe al rescate.

-Leticia aquí estabas, ya me estaba preocupando - de repente su voz cambio - ¿Qué te paso? – pregunto una voz varonil detrás de mí. Me gire para poder observarle y las palabras vinieron a mí como por arte de magia.

-Renato… - pronuncie su nombre como si fuese lo más normal del mundo. Como si lo conociera de toda la vida.


******

Mis niñas disculpen por estar desaparesida tanto tiempo pero he tenido algunos inconvenientes con mi Modem de Internet y ademas he estado enferma (hiospitalizada) bueno mañana tal vez les suba una explicacion y algunos otros avisillos por ahi, ya que he tenido un pequeño problema con un Blog en el cual se estaba publicando mi Historia SIN PERMISO y ADEMAS BAJO ÈL NOMBRE DE OTRO AUTOR!

Las quiero un monton!! Besoos!!
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